El Tagüinchi
Noviembre 1997
Conociendo a... Padre José Preciado
San José de los Guajes, cuna de grandes hombres y mujeres; semillero de vocaciones sacerdotales y religiosa fue el lugar donde nació el Padre José Preciado el 21 de noviembre de 1926, sus padres fueron Don Paulino Preciado Gutierrez y Doña Gerarda Preciado, fue un niño gracioso, simpático, ocurrente y bien parecido. Su hermana Cuca cuenta que en una ocasión Josesito le dijo a su Mamá que habían pasado unas señoras por su casa y que comentaban entre ellas que ¿que niño tan bonito era él?.
Doña Gerarda entonces le contestaba que así les decían a todos los niños de su edad, pero el padre salió con la ocurrencia de que sí era cierto lo que ellas decían porque el ya se había ido a mirar en un espejo.
Desde muy pequeño mostró cualidades y aptitudes que lo destacaron como un niño estudioso, obediente, dócil, buen hermano y muy piadoso.
Contaba apenas 5 años cuando ya le gustaba jugar a hacer altarsitos y ataviado con los quehaceres de aquella casa, hacía el papel de padrecito, celebrando a su entender la Santa Misa, en una ocasión que con el tendría entre 6 y 7 años los religiosos Maristas
llegaron al pueblo para una misión y un buen día después de haber estado un largo rato con ellos escuchándolos y conversando también, llegó muy contento con su Mamá y le dijo que ya estaba pedido y dado, con los Maristas.
Dos o tres años más tarde, sus Papás, con el afán de que siguiera estudiando su hijo, ya que demostraba dotes especiales para el estudio, lo mandaron a Guadalajara a un internado que atendían las hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado (Congregación a la que pertenecen varias religiosas oriundas de nuestro pueblo) y que estaba entonces por la calle de Mezquitan.
El llamado que Dios le hacía para trabajar como obrero en su mies se fue clarificando poco a poco en aquel ambiente y su amor a la Eucaristía se fue también acrecentando más y más.
Finalmente, después de una charla con el Sr. Cura c. Juchitlán, Don Cipriano Gonzalez, tomó la decisión de ingresar al Seminario Diocesano de Guadalajara y iniciar su camino hacia el Sacerdocio.
El feliz día de su ordenación Sacerdotal fue el 17 de Diciembre de 1955 y la parroquia de San Juan Bautista en el barrio de Mexicalzingo, el marco donde se llevó a cabo este glorioso acontecimiento. Dios bendecía a nuestro pueblo con un nuevo Sacerdote, apenas ordenado, fue destinado a Venezuela, ya que el Sr. Obispo de Caracas Solicitaba a la Diocesis de Guadalajara Sacerdotes que colaboraran con él.
Luego de 10 años de ministerio en aquel País, el Sr. Cardenal Gariby Rivera le asigno una Capellanía en San Pedro Tlaquepaque temporalmente.
Después al ser erigida la Diocesis de Ciudad Guzmán, el Sr. Obispo Leobardo Viera le dio el cargo de Vicario General puesto que desempeño durante 7 años, seguidos de otros 8 en Tamazula y en Abril de 1985 regresa a Ciudad Guzmán pocos meses antes del terrible sismo del 85 evento en el que el Padre Preciado desempeño un papel muy importante de apoyo a su comunidad.
Hace doce años ya de su asignación a la Parroquia del Sagrado Corazón y de ser al mismo tiempo Director Espiritual del Seminario de la Diocesis, muy apreciado por todo el presbiterio por un sin número de feligreses que lo aprecian y apoyan en sus tareas.
En muchas ocasiones cuando celebramos nuestra fiesta Guajeña anual su apreciable presencia nos ha acompañado, celebrando la Eucaristía y compartiendo en familia nuestra fiesta común.
Enhorabuena familia Guajeña por contar con un Padre y hermano como el Padre Preciado y quiera Dios que de la mata de nuestra gran descendencia siga dando frutos vocacionales enfocados al servicio de la Iglesia hoy.
Estela Hernández.
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